El kit básico imprescindible (por menos de lo que imaginas)
No necesitas convertir tu dormitorio en un gimnasio comercial ni comprar máquinas de cardio aparatosas que acaban como percheros. Estos son los únicos tres elementos que de verdad necesitas:
1. Un juego de mancuernas ajustables o dos pares de peso medio
Huye de las mancuernas de 1 o 1,5 kg si quieres ver cambios en piernas o glúteos. Para tren superior (hombros, bíceps, tríceps) unas de 3-4 kg pueden servir al inicio, pero para tren inferior necesitarás pesos de 6, 8 o 10 kg en adelante.
La mejor opción: mancuernas ajustables de rosca con discos intercambiables. Ocupan muy poco espacio y te permiten subir peso gradualmente conforme te vuelves más fuerte.
2. Bandas elásticas: Mini-bands de tela y bandas largas de resistencia
Las mini-bands de tela (para colocar sobre las rodillas) son fabulosas para activar el glúteo medio en puentes de cadera o pasos laterales.
Las bandas largas de látex o goma son un tesoro versátil: te permiten hacer remos, jalones, elevaciones laterales y asistirte en infinidad de movimientos.
3. Una esterilla antideslizante y de buen grosor
Imprescindible para proteger tus rodillas, lumbares y codos en ejercicios en el suelo (planchas, empujes de cadera, bird-dog). Busca una de 10-15 mm de grosor que no resbale.
Un sofá o una silla robusta sirven como banco para hacer sentadillas búlgaras o fondos de tríceps; una toalla te sirve para deslizamientos de isquiosurales; y una mochila con libros es un lastre perfecto para sentadillas.

